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Guido Gil Díaz (1935-1967)

Las alas de este brillante intelectual fueron cortadas a la edad de 32 años… Nos preguntamos, ¿qué pasó realmente con Guido Gil?…

Guido Gil Díaz, conocido como el doctor Guido Gil, fue un periodista, abogado, historiador y líder izquierdista, luchador de la clase trabajadora de la región Este del país. Nació el 12 de junio de 1935 en el municipio de Moca de la provincia Espaillat; hijo de los señores Elpidio Gil Cáceres y María Kaistila Díaz de Gil.

Se inició   en el periodismo, a los  14 años, trabando como reportero de los periódicos El Caribe  y La Nación y fue director de prensa de la emisora Radio Caribe en 1960. Un año después, el 25 de febrero de 1961, obtuvo el título de la carrera de derecho en la Universidad de Santo Domingo, hoy Universidad Autónoma de Santo Domingo, (UASD); ejerció esta profesión conjuntamente con la de periodista.

Luego del derrocamiento del Profesor Juan Bosch en 1963, fue perseguido por su oposición al régimen del Triunvirato y el 19 de agosto de 1964, puso en circulación su obra «Orígenes y Proyecciones de la Revolución Restauradora». Participó en la Revolución de Abril de 1965, y al finalizar ésta abandonó su partido para ingresar al Movimiento Popular Dominicano (MPD). En el campo sindical se destacó como asesor del Sindicato Unido del Central Romana.

El 17 de Enero de 1967 agentes de la policía nacional lo apresan en San Pedro de Macorís, su detención y posterior desaparición genero una amplia campaña de opinión pública al Gobierno del extinto  Joaquín Balaguer, exigiéndole una Explicación sobre su paradero.

Luego de 55 días de su desaparición alrededor de 115 periodistas publicaron un espacio pagado en el periódico el “El Nacional, titulado: ¿Dónde está el periodista Guido Gil? Esta muerto? está vivo?, permanece secuestrado, quien o quienes lo secuestran y por qué? No hay más que una persona para responder estas preguntas, una persona supuesta a tener en sus manos los resortes de la información, y esa persona es el presidente de la Republica Joaquín Balaguer. Sin embargo, el expresidente negaba que tuviera que ver con este caso.

Por sus conocimientos en derecho laboral, fue designado asesor legal de varios sindicatos, entre  ellos el de Trabajadores del Central Romana Corporation y Central Romana By- Products. Desde esa posición, durante el régimen del Triunvirato, asesoró a los obreros del Central Romana en las huelgas que se realizaron en demanda de mejores condiciones de trabajo. En su condición de abogado de esa organización, formó parte de las comisiones creadas por él para negociar con los ejecutivos norteamericanos de la South Porto Rico Sugar Company.

Como dirigente de izquierda, durante la Guerra de Abril de 1965, exhortó al pueblo a luchar contra el Triunvirato y las tropas intervencionistas de los Estados Unidos, desde la emisora clandestina “Radio Constitución”. Posteriormente se integró al comando establecido por el “Buró Obrero” del 14 de Junio. Participó como combatiente en el estallido de la revuelta de abril de 1965. Ya concluida la guerra, se dedicó por completo a sus actividades de asesor laboral del Sindicato Unido de la Romana, en cuya gestión se lograron algunas conquistas económicas para los obreros.

El 13 de febrero de 1969, El Caribe, obtuvo la declaración del ex oficial del Servicio Nacional de Investigaciones, el señor Ciriaco Edmundo Castro Fañas, quien aseguró que el doctor Guido Gil fue “matado en La Romana por el coronel de la Policía Nacional, Simón Tadeo Guerrero González”. Dijo también que el coronel policial César Cornielle fue quien entregó a Guido Gil, y agregó que un campesino halló el cadáver de Guido y que también fue asesinado”.

En 1966 tomó un vuelo con destino a Cuba para participar como jefe de la delegación dominicana en la Conferencia Tricontinental celebrada en La Habana. En ese evento participaron 700 militantes izquierdistas de 82 países de los continentes americanos, asiático y africano en el que trataron temas sobre el colonialismo e imperialismo. A su regreso al país, continuó con su rutina de vida, trabajando a favor de los trabajadores azucareros. En diciembre de 1966, pasó a formar parte del Movimiento Popular Dominicano (MPD), renunciando a su condición de miembro del Comité Central del Movimiento Revolucionario 14 de Junio (MR 1J4).

Guido Gil fue arrestado en La Romana, el 15 de enero de 1967 por orden del teniente coronel Simón Tadeo Guerrero González, según un espacio pagado de la Confederación Dominicana de Trabajadores FOUPSA-CESITRADO, publicado el 28 de enero de 1967 en el diario El Nacional, el cual relata que el apresamiento se produjo, debido a supuestas “reuniones de carácter subversivo”. Al día siguiente fue puesto en libertad y el 17 de enero del mismo mes, lo volvieron a apresar en el puente sobre el río Higuamo de San Pedro de Macorís, cuando regresaba a la capital y desde ese día no volvió a aparecer jamás.

Foupsa-Cesitrado informó a los medios de comunicación que la detención fue realizada por un sargento y un raso de la institución Mirito Jiménez, y que Gil abandonó la ciudad de La Romana “conminado” por el coronel Tadeo Guerrero. Desde que se dio a conocer el caso, las denuncias de los familiares y organizaciones políticas y civiles abundaron en los medios de comunicación. La ciudadanía estaba consternada por tan vil acción.

Al momento de su desaparición, Guido Gil tenía en preparación varias obras importantes, entre ellas, una historia del movimiento obrero en la República Dominicana y dos ensayos biográficos sobre Gregorio Luperón y Juan Pablo Duarte. También trabajaba en ensayos de interpretación de la historia reciente de la República Dominicana, especialmente de la Guerra de Abril de 1965, según documentos de los archivos del periódico El Caribe.

En enero de 1981, el presidente Antonio Guzmán designó la calle “M” de la ciudad de La Romana con el nombre “Doctor Guido Gil” en reconocimiento a su amplia labor y esforzada trayectoria de lucha en favor de la clase trabajadora del país.

“La historia no es obra exclusiva de las ideas de los hombres: héroes, caudillos o genios. Ninguno de los grandes hombres es capaz de hacer retroceder la historia como no pudieron los césares romanos impedir, a pesar de su inmenso poderío, el derrumbamiento de la Roma esclavista. Sin embargo, los grandes hombres pueden influir positiva o negativamente en el curso de la historia, según la posición determinante en la escala del poder social. La historia es obra de los pueblos”.

Fuente: El Caribe